El pasado 5 de julio finalizó el I Postgrado en Fisioterapia Pediátrica organizado por la Universidad de Valencia.
Las razones por las que cada una de las alumnas decidió cursar este postgrado es bien distinta, desde conocer el trabajo de un fisioterapeuta en el ámbito pediátrico hasta afianzar conocimientos y buscar nuevas herramientas y medios de valoración y/o tratamiento para sus niños. No obstante, las expectativas de todos se han superado con creces.
Hemos tenido la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos acerca de la valoración y el tratamiento fisioterápico de los niños con diferentes patologías y hemos comprobado su aplicación en los talleres prácticos, a través de los que hemos intentado conseguir más destreza en la valoración fisioterápica y en la elaboración de asientos moldeados, sistemas de bipedestación o splints.
Además, hemos realizado prácticas en centros de educación especial, lo que ha supuesto una manera excelente de aprender y compartir experiencias con los niños. Hemos participado en el tratamiento fisioterápico de los niños en sesiones individuales y grupales y en la actividad de piscina, y también nos hemos dado cuenta de la importancia del trabajo interdisciplinar (con maestras, logopedas, psicólogos, técnicos ortopedas, médicos rehabilitadores…).
A partir de todo ello, hemos aprendido a considerar al niño en toda su globalidad como una persona en crecimiento y desarrollo y a buscar en todo momento su funcionalidad y participación en casa, en la escuela y en cualquier contexto significativo de su vida cotidiana.
El profesorado nos ha aportado muchísimos conocimientos y experiencias pero sobre todo, destacaríamos la ilusión y el cariño hacia su trabajo y las ganas de aprender y mejorar, compartiéndolo todo con los demás.
Los profesores nos han inculcado el afán de aprender, de ser críticos con nuestra actuación como fisioterapeutas, de justificarla con evidencias científicas, de ser consecuentes con nuestro criterio profesional y lo más importante, nos han enseñado a creer en lo que hacemos.
Todos los alumnos estamos encantados con el postgrado, hemos hecho un buen grupo y seguramente continuaremos trabajando y aprendiendo juntos. Porque lo que buscamos todos, con todo nuestro cariño, es promover la calidad de vida de nuestros niños.
Este postgrado es sólo el inicio de un largo y bonito camino, en el que tendremos que despertar nuestra imaginación, estimular nuestra creatividad, perder el miedo a equivocarnos fundamentando lo que hacemos y no desperdiciar la oportunidad de escuchar y aprender de los demás, para dibujar maravillosas sonrisas en las caras de nuestros niños.
Mil gracias a todas las compañeras, al profesorado y a todos los niños, que nos enseñan, cada día, tantas y tantas cosas…






















































