La Universidad Pontificia Bolivariana acogió recientemente una sesión formativa sobre apego, neurodesarrollo y crianza, impartida por Xenia Díaz, vocal de familias en SEFIP.

La clase profundizó en la importancia del vínculo como base del desarrollo emocional, social y cognitivo. Se abordó cómo la regulación emocional, la motivación y el acompañamiento adulto influyen directamente en el aprendizaje y la construcción de la identidad infantil.

Durante la sesión se destacó que ningún proceso educativo o terapéutico puede sostenerse sin seguridad emocional. El vínculo no es un elemento accesorio, sino el eje central desde el que se construyen la autoestima, la resiliencia y la autonomía. Asimismo, se invitó a los futuros profesionales a revisar sus prácticas desde una mirada respetuosa y anticapacitista, poniendo en el centro la dignidad y el valor intrínseco de cada niño.

La formación reafirmó la necesidad de que todos los profesionales implicados en la infancia —educativos, sanitarios y sociales— profundicen en el trabajo vincular como competencia esencial. Porque acompañar no es solo intervenir: es sostener, comprender y generar las condiciones para que cada niño pueda desplegar su máximo potencial.