SEFIP Familias
La relación entre las familias y los profesionales es el eje fundamental que debe guiar cualquier intervención. Crear espacios para compartir información y dar apoyo aporta beneficios tanto para las familias como para los profesionales, poniendo en el centro de los objetivos al niño, arropando y acompañando sus necesidades globales de una manera respetuosa, digna y eficaz.
Los conocimientos que tiene la familia sobre el niño son el punto de partida a la hora de plantear un programa de intervención, y los retos que enfrentan como cuidadores principales deben ser sostenidos por la red de profesionales implicados.
El trabajo conjunto permite concretar los programas de manera individualizada según las necesidades, motivaciones y preocupaciones temporales o permanentes, aportando confianza a las familias en el día a día, de manera que el proceso se vuelve realmente significativo para el niño y aumenta la probabilidad de eficacia y mejora de los resultados.
Facilita el trabajo de los profesionales reduciendo los tiempos a la hora de reajustar los programas y favoreciendo el vínculo con el niño y su entorno cercano. Es una fuente de motivación y de reflexión para la mejora de la práctica diaria. De esta manera también conseguimos que los trabajos de investigación se orienten hacia las necesidades reales de las distintas patologías, haciendo que los avances científicos sean más accesibles y funcionales.
Por ello es tan importante que las familias formen parte también de los procesos de investigación en sus diferentes fases y existan vías de acceso a una información fiable, basada en la evidencia, protegiéndonos del exceso de información y los mitos que nos llevan a preocupaciones y prácticas innecesarias.
En este camino SEFIP ha creado este espacio para las familias pensado para el encuentro entre familias y profesionales para dar soporte e información, y fomentar la participación y colaboración de todos los implicados en la intervención de nuestros niños.
Desarrollo típico y atípico
Durante su desarrollo, el niño adquiere nuevas habilidades a través del aprendizaje mediante el ensayo y error en su entorno natural.
Evaluación e intervención
Cuando se detectan alteraciones en el funcionamiento del niño en un momento concreto de su desarrollo, éstas pueden ser signos de una condición de salud concreta que requiera de una valoración e intervención específicas.